"Unos van por el ancho campo de la ambición soberbia; otros por el de la adulación servil y baja,
- Miguel de Cervantes -
otros por el de la hipocresía engañosa, y algunos por el de la verdadera religión;
pero yo, inclinado de mi estrella, voy por la angosta senda de la caballería andante,
por cuyo ejercicio desprecio la hacienda; pero no la honra."
LITERANTA es deidad lunar y submarina. Desentraña el misterio oculto que habita en el corazón de las palabras y conoce el arte de tejer y alargar el eco de las cosas y los seres. Después compone canciones con los ecos y los vientos bien rimados y alargados, para que todo lo que exista tenga su voz y su expresión, y que todas las voces sean coro y armonía. Alción de Megara, en su Viaje a Kios, cuenta los avatares de la diosa, venerada desde los tiempos de los primeros pergaminos de los hititas y caldeos, y representada en todas las celebraciones de los misterios iniciáticos de la isla de Kios, con una caracola pentatónica y una lira de vocales, sentada en el regazo de Orfeo.
Cuenta también Alción, que la diosa LITERANTA protege a los rapsodas, gramáticos y pescadores de pulpos del mar de Candia, y a todos los que saben contar bien las historias, y que por eso, los poetas de Creta y de Kios llevaban su misteriosa efigie tallada en el báculo, para espantar a minotauros y dragones, y para que cuando recitaban los hexámetros en el Ágora, les inspirara las canciones más dulces y los versos más transparentes.
Por el texto de Alción tenemos noticia también del parentesco de LITERANTA con la diosa Tanit de las Pitiusas, y de que las dos deidades se reunían en la isla de Formentera cuando llegaba el solsticio de verano, y de como eran esperadas con gran regocijo por parte de sus habitantes, porque celebraban largos banquetes de plenilunio en honor de marinos y poetas
Y todos reían, danzaban y se alegraban con el ingenio y la belleza de las diosas, porque les hacían olvidar los peligros del mar y, con sus cálidos versos sincopados, las acechanzas de la oscuridad y de la muerte.